Tótem

por HE AQUÍ LA DIOSA DEL SUBTEXTO

¿Qué es real? sincronizo mis entrañas aludiendo que tengo la capacidad de cotizarme como mente enferma, que proveo a través de tacto insomne la ironía replegada de las imágenes, que vislumbro el concepto mío de locura y lo despedazo soezmente ante la expectativa de luminaria.

¿Qué es perpetuo si alusióno? si de repente conmocionar es falso y dilucidar abstracto como mancha de sangre diluida en tinta, si son paredes vacías de negro y rojo en porcelana, si son pedazos y desintoxicación…

¿Qué sobrepasa la mente humana? la mía que se apedrea y necesita: “¡Necesito!” por dominio, por precepto, por dependencia, por sumisión…

Tengo un recuerdo de vicios, tengo un recuerdo de cenital en thindall casi carcelario, tengo una madrugada acuchillada que moldeaba en mi cerebro en eco firme “creas vicios, mírate ahora”, tengo una mordida en mi intelecto, ese que por sí solo mantelea falacias de nostalgias, falacias de algoritmos, mimetiza lo que veo y lo que escucho en lo que tengo por lucidez y realidad.

Convengo en alejarme, de mi, de mi puertas, de memorias paganas de satín barroco, de burbujas, ¿recuerdas las burbujas? yo recuerdo que flotaban, eso pasa, eso digo, eso me daba miedo, son las sombras que no translucen y atraviesan; hoy pienso en las burbujas y terminan en el piso como gotas… una gota, que valor… ¿qué valor tiene esa gota si me mata? ¿y si no? sólo llueve, es la briza de principio, la perpetua invernal, la que marca la pauta y puntualiza que mañana estará mojado o seco si no dura suficiente, nunca es igual ¿verdad?

Son sensaciones, son letras, aun vivo de mis letras, regrese de caminar por horas (¿horas? perdí el tiempo… se escondió y no lo encuentro) quizá jamás lo he visto… no lo he tocado ¿puedo tocar el tiempo? no pero hoy si puedo detenerlo; creo que es al revés…

Como sea camine, ordenando mis ideas, al menos, intentándolo, estaba confundida ¿mi interrogante: qué hacía yo aquí? (aquí literalmente, y hablo de espacios desconocidos de gente pasando que no existe) aun así creo yo (por lógica), y sólo creo que conocía la razón, siempre la sé, como no saber si es la que me hace moverme o no moverme cuando creo que pienso y pienso, ¡si! es mi mente desenfocada al trapecio subjetivo de todo hoy (mañana no existe sólo hoy) mi mente dislocada el único lugar donde fotografío, construyo y avanzo (limbo); pero hoy fue diferente, no era la tierra, el pavimento hostil, la punzada, no era yo girando calle a calle, replicando escenarios y pintándolos  ¡no! era la magia de crearlo, de encontrarme en blanco para escribirme, aun puedo escribirme, soy la tonada, la música de fondo, (“la musa no existe” y no soy yo, pero… sólo yo en el laberinto podría mirarlo desde arriba) el carácter efecto, mis pretextos sobrehumanos para dejarme absorber, soy máscara porque un día decidí guardar silencio, rompí el espejo porque me estaba confundiendo, toque la nieve en un sueño y al arrojarme al vacio desperté en el pasto verde de sabanas invisibles y alcohol soberbio, destilando sonidos de tiempo (¿+más tiempo? Otra vez el tiempo, el reloj ¿recuerdas el reloj y tic tac insoportable, recuerdas la vía solitaria de inframundo y el segundero en tu cabeza? soy yo enfrentando el sótano de madera barnizada, eres tu espina, la mía, que cometí el prudente acto de arrancar las hojas, de prenderles fuego, de consumir la gota a la oscuridad…